Club de BTT

La mayoría de los fines de semana, los aficionados a la BTT salimos a hacer excursiones desde las 12.00 hasta las 17.00 aproximadamente. En esta sección aparecerán algunas de las crónicas de estas salidas.  Si quieres más información sobre las futuras salidas busca a Andrés o mándale un mail.

Para el que no pueda entrar en los Extras, os dejo aquí el Link.
 

Nacimiento del Urederra:
(Sierra de Urbasa, balcón de Pilatos)

Domingo 25 de marzo, cambio de hora, una hora menos de sueño… y un día perfecto; despejado, 22ºC, un coche con capacidad para 5 bicis, las 5 bicis, 5 tipos con ganas de pasarlo genial y poder echar el tigretón… vamos,  que ni alquilado para hacer una escapada de las buenas. 

Salimos de Velate a una hora no muy exigente (las 12:15, que vergüenza…!!!!). Llegamos a Baquedano y dejamos el coche en un aparcamiento a las afueras del pueblo (pagando 2€ de parking porque no nos dejaron entrar en el pueblo “a desayunar” a las 2:00 p.m. … esta gente de pueblo, que cerrada que es….).
Nos subimos a las bicis y nos dirigimos a Zudaire; desde dicho pueblo sale un camino que nos lleva (a Belén) al balcón de Pilatos, desde donde se divisa todo el valle y se puede intuir el nacimiento del Urederra, precioso… 

 

El crestéo por el balcón de pilatos es espectacular (en la foto no se puede apreciar con toda la intensidad). Al llegar a la zona más alta nos metimos hacia la sierra de Urbasa, por un sendero que da a una zona de bosque con mucho barro (espectacular) y llega hasta un pequeño collado. 

Todo esto sería muy bucólico y pastoril cual novela del siglo XVI/XVII si no nos hubiera dado la espalda la fortuna… Sucedió lo que tenía que suceder, el cambio trasero de mi bici llevaba toda la semana muerto de envidia por lo que le pasó a Pablo (remembering: Javierada 2012) y se moría de ganas por tener unas vacaciones ilimitadas, así pues, tomó nota de su compañero y, subiendo un repechillo cutre decidió pasar a mejor vida… “Los reporteros de a fondo nos han preparado un reportaje sobre el tema, que se emitirá la noche del sábado al domingo en horario de máxima audiencia, explicando lo que realmente sucedió, quiénes son las verdaderas víctimas y quiénes los culpables, quién actuó desde las sombras y, sobretodo, cuáles son los hechos que no han salido a la luz…”. Bien, se me ha ido la pinza un poco (o un mucho), la cuestión es que destrocé el cambio trasero sin romper ni la cadena, hecho histórico memorable en la ciencia de la bicicleta… en ciclos Albero no me creían…

Bien, como se puede ver, mi cambio viajó el resto de la excursión en mi mochila al calor del sol y de la espalda… (que perro…). 

Gracias a D.Chema, que siempre es un apoyo clave en estas tristes circunstancias, pude adelantarme en el camino de vuelta y no perdimos mucho tiempo por culpa del percance. Digo esto porque tras unos 3 Kms haciendo de “patinete” con la bici, llegamos a LA bajada… si, LA, con mayúsculas. Sólo de recordarla se me ponen los pelos como escarpias y se me llena la sangre de adrenalina; es una pena que a la Go Pro de Luis no le quedase memoria para grabarla… IMPRESIONANTE (en dos palabras). Unos 25 minutos de bajada (para unos un poco menos) muy técnica; piedras de tamaño épico mezcladas con raíces de árboles alfombraban el camino; zarzas (sin arder) a ambos lados lados trazaban en los brazos líneas rojas transversales… y un desnivel…indescriptible…genial…memorable…

Y al fin llegamos al coche, con sensación de necesitar más emociones y recordando las mejores partes de la etapa (vamos, TODO).

 Desde aquí un abrazo a los amigos de Pablo, Luis y Oscar, que disfrutaron de la salida como los que más y que espero que vengan más a menudo.

Nos vemos.

P.D.: Una curiosidad fue el hallazgo de un enorme pincho de zarza en la rueda trasera de la bici de Oscar… Adjunto imagen para los incrédulos o curiosos…

Javierada 2012:

Plan para espartanos; buscamos un fin de semana en el que la uni nos deje tiempo para hacer una escapada y… oh, casualidad, el sábado de la Javierada está libre… Perfecto!!!

La semana previa buscamos posibles rutas (ir por carretera es una opción para débiles) y encontramos una en wikiloc, una vez más, la gente del KEA planifica que da gusto. 

Total, que tras varias discusiones entre los organizadores, que gente que se baja del plan a ultima hora, gente que decide venir, gente que dice “ya si estoy es que he ido…” y un largo etc. de indecisos.  Salimos 4 héroes desde velate y nos ponemos en camino, pasamos un una gasolinera a hinchar ruedas y a visualizar la ruta, y al camino. 

Los primeros pueblos nos son familiares de distintas etapas (aranguren, monreal y salinas a lo lejos; el perdón que se queda atrás…) y el vientecillo de espaldas que nos recuerda el magnífico día que hemos reservado, con un sol impresionante y una ausencia casi total de nubes.

Pasada la primera hora habíamos subido un par de montecillos de pequeña altura pero con pendientes pronunciadas que obligaban a poner plato medio (juraré siempre que no he escrito esto) e incluso en ocasiones a echar pie a tierra (nunca poner plato pequeño, que la humillación es extrema… un pequeño “pedal” que tengo) . Ahora bien, las bajadas se sucedían una tras otra y, aunque de poca duración, servían para llenar las venas de adrenalina y amedrentar a D.Chema (que estaba demasiado fuerte). 

El problema (no termino de acostumbrarme) fue cuando el cambio trasero de Pablo recibió un golpe por parte de un radio de la rueda trasera y se desintegró. Intentamos una reanimación cardio-pulmonar de la cadena (siempre se me critica que lleve tantas herramientas encima, pero cuando son necesarias la gente se alegra y te lo agradece); visto que la reanimación hacía efecto, y quitados los eslabones dañados, intentamos hacer un “piñón fijo”. Al principio funcionaba bien, pero sempezaba a cambiar de piñón con demasiada frecuecia y decidimos reducir el número de eslabones. Funcionó también, pero poco tiempo; la cadena ejercía demasiada presión sobre el plato pequeño, y en un repechillo (o repechico) el plato decidió pasar a mejor vida y sucumbió ante la presión de la cadena. Se dobló y se rompió. Pablo no podía creer su mala fortuna, pero decidido a no dejar que esto se interpusiera en su camino, nos dijo que fueramos a nuestro ritmo y que él iría andando hasta donde pudiera. (Esta es la definición hollywoodiense de héroe, tio que dice: “no puedo continuar así, seguid sin mí…”)

Dejando al pobre Pablo atrás y manteniendo con él una conexión telefónica cada hora, continuamos nuestro camino hacia Javier.

Lo cierto es que ya habíamos hecho casi todo lo complicado y ahora tocaba contemplar el paisaje y hacer kilómetros. Pasamos por parajes tan bucólicos como Induráin, Lumbier, Foz de Lumbier (precioso), Liédena…

Comimos en liédena junto con medio Irati/Noray, que estaban haciendo la Javierada como unos campeones, un saludo desde aquí. 

Después de comer nos quedaba uno de los repechos importantes, el que va desde Liédena hasta Yesa, una subida de un kilómetro y medio que sirve para hacer del peregrino un amasijo de carne, bicicleta y sudor a partes iguales… 

La llegada a Javier desde Yesa es espectacular y, tras la última subida, coronamos hacia el castillo y disfrutamos del premio bien merecido que es llegar a allí. 

Lamentándolo infinito, no pudimos quedarnos a la misa que celebraba el Obispo a las 5:00 porque teníamos recoger a Pablo, ducharnos, y llegar con tiempo suficiente para que D.Chema rezase el Oficio Divino (o liturgia de las horas) antes de la meditación de las 8:00 que tenemos todos los sábados en Velate

Pese a todos los imprevistos y al destrozo físico, fue una etapa grandiosa que nos encantó a todos (a Pablo también) en la que recorrimos 75 Km peregrinando a Javier. 

Un saludico a todos, sois los mejores.
Prometo poner más escapadas en la web, que con tanta movida de la universidad estoy perdiendo los buenos hábitos

Desoxidación (Reducción) pre-exámenes: Higa de Monreal

Miércoles, privado de google+ de Pablo:

-Oye, he puesto un evento en facebook para hacer una salida el domingo que viene.

-Jo tío, hay que estudiar, que los exámenes están muy cerca y luego pasa lo que pasa. 

-Vah, no te agobies, luego me dices a mí; de todas formas va a ser cosa rápida, salir pronto por la mañana y llegar a comer a casa.

- Bueeeeno, siendo así, tal vez me anime.

-Va, salimos a las 9:30 desde la calle Esquíroz. Si te mola, vienes.

Total, que salimos tempranito con una rasca que congela a los pingüinos y vamos en coche hasta Monreal (pueblo que da nombre a la Higa).

Una vez allí arreglamos un poro/agujero de una rueda y nos disponemos a subir el monte más alto de los alrededores de nuestra hermosa ciudad universitaria (suena un poco cursi pero es cierto (o no)).
La subida la hicimos en tiempo récord el primero llegó en unos 50 minutos y el último en unos 70, teniendo en cuenta que el picacho que hemos subido tiene 1258 metros de altura y la distancia recorrida son 8’5 Kms… no está nada mal.
Y, bueno, como a las mamis siempre les hace ilusión ver alguna foto, aquí os dejo unas cuantas. Creo que no hace falta comentarlo (aunque es de vital importancia), pero la bajada fue alucinante… y de 10 minutos.

Fotos:

 
 

 
 

 Salida por las Bardenas Reales:

Día despejado (como siempre que lo alquilamos) y caluroso a más no poder… Aprovechamos la fiesta de inicio de curso en la UN y nos metemos una excursión del 15… 

Programada por nuestro Pablo y guiada por Pablo López, no podía salir mejor (en realidad sí podía, pero eso no se pone aquí…). Salimos de la gasolinera de Pío XII a las 11:30 y nos subimos a la bici a la 1 de la tarde, cosa lógica cuando hablamos de un trayecto de ida de unos 80 kms. 

Nuestra intención era seguir la ruta BTT-3 que estaba marcada en el mapa, pero al final hicimos la BTT-1, que tiene el mismo comienzo que la 3, pero se separa al cabo de unos metros.

 

Por si alguien no lo conoce, las Bardenas son un secarral y cada kilómetro que recorres te parecen 2 de cualquier otro lado. Además está el tema del sol, que apretaba sin piedad. Por suerte encontramos un lugar paradisíaco, un autentico oasis en mitad de la nada, un pequeño lago en el que croaban las ranas y volaban las libélulas (rojas, parecían dragones,… ahora me explico su nombre en inglés.); ahí decidimos comer. 

Tengo que contar que nuestro querido Pablo había invitado a un amigo para la excursión (Íbamos 6) que se llama Rodrigo; ellos dos decidieron tomar una ruta menos exigente y les perdimos la pista, más adelante supimos que lo estaban pasando muy bien y que se marcharían más tarde en el coche de Pablo… (últimas noticias recibidas el 16/09/2011 a las 17:02, después ha habido un intercambio de perdidas…)

Total, que terminamos de comer y retomamos el camino de vuelta hacia la furgo; en la vuelta encontramos unos lugares increíbles que, como bien ilustran las fotos, nos animó a hacer saltos y a subir a zonas imposibles.

A eso de las 4:30 de la tarde llegamos al aparcamiento y nos dedicamos durante 15 minutos a beber agua, porque sin darnos cuenta nos habíamos bebido todo lo que llevábamos encima (más de 1.5L de media por persona). Nota en el diario de bitácora: “Para la próxima vez hay que llevar más agua.”

Total: Unos 30 Kms por las Bardenas, una experiencia inolvidable, un converso de la bici de carretera a la BTT (un saludo para Juan Jesús) y una ruta más que hemos conocido.

Un saludo muchachos, espero que la próxima salida sea más multitudinaria, cosa que obligaría (me estoy metiendo en terreno pantanoso) a Velate a comprar una furgo para que podamos ir más de 20… 

Salida por la Selva de Irati:

En esta etapa se confirma que, no por mucho preparar las salidas todo sale bien. Tres días antes de la salida nos dedicamos a buscar posibles rutas; por votación popular decidimos que el paraje elegido era la Selva de Irati. Las posibles rutas: 75km, 60km, 45km…
Como venían muchos “principiantes” decidimos hacer una etapa cortita que nos permitiera hacer algo de ejercicio a la vez que contemplábamos el paisaje espectacular que nos rodeaba.

Pues bien,  una vez alquilado un día soleado pero con intervalos nubosos (perfecto para la bici), nos lanzamos a la aventura…

Los primeros puertos marcaron la diferencia entre los “sobraos”, los “talentos medios” y los “no-puedo-ni-con-mi-alma”. Por suerte, todos pusimos algo de nuestra parte y el grupo no se separó mucho.
Una cosa clave que hay que pensar cuando se sube un puerto es: La bajada. Y en esta etapa las hubo y muy buenas, tanto es así que más de uno se lanzó a hacer relevos a velocidades de vértigo… Una pasada.
A todo esto hay que decir que nos subimos a la bici a la 1pm con lo cual a las 3 teníamos bastante hambre y, según el GPS no habíamos recorrido ni la mitad de la etapa; cuando dieron las 4 decidimos unánimemente hacer una parada para comer los pocos víveres que llevábamos con nosotros (en la mochila caben muchas herramientas pero poca comida…), y tras un buen rato perdido en subir y bajar varias veces un par de km de carretera, nos bajamos de las bicis para comer en un puente que cruza el río Irati.


Bien, me he entretenido largo rato con las fotos… (entendedme, son muchos recuerdos para ponerlos todos por escrito)

Después de comer fue cuando comenzó nuestra Aventura (sí, con mayúscula).
Los forestales nos habían recomendado: en lugar de seguir la ruta marcada por el GPS ,que no era muy de fiar (puesto que decía que estábamos a la mitad de la etapa y ya habíamos recorrido 40km cuando lo previsto para el total de la etapa eran 46km…), pero no se equivocaba en la ruta; ahora tendríamos que ir por camino para llegar al embalse de Irabia. 
Lamentablemente, nunca llegamos a ver dicho embalse pese a subir durante una hora y recorrer unos 10km. El camino no llevaba más que a un refugio de cazadores, no al embalse.

Dimos media vuelta y fuimos al pueblo más cercano (Orbaitzeta) y una vez allí llamamos a un taxi (un tipo muy majo que vino desde Francia en una furgoneta de lujo, un saludo desde aquí para Ángel) que llevara a los conductores al pueblo de inicio de la etapa (Ochagavía) para que nos vinieran a buscar con los coches.

Aunque pueda parecer mentira, nos lo pasamos genial, y todos sin dudarlo volveríamos a repetir (aunque preferiblemente con una ruta adecuada).

Un saludo a todos.

P.D.: El vídeo que grabé cruzando el río Irati (este se ve genial pero es cortito) está en la página de extras.
P.D.2: Si alguno revisa la etapa y ve donde empezamos descubrirá cual fue nuestro error.  

¡Que lo disfrutéis! 

 

Salidas en época de exámenes: 

La primera salida la hicimos Miguel Arrieta y yo en un Jueves soleado a más no poder (lógico, lo había reservado el día anterior…). Nos fuimos a Itxaropena, una casa de convivencias donde estaban unos cuantos conocidos y habitantes del Club.

Salimos a las 11:15 a.m. y decimos tomar la ruta compleja, la que pasa por Zariquiegui (donde vive un amigo mío, que por cierto, todavía no ha visitado esta web…)  y sigue el Camino de Santiago, pasa por el alto del Perdón y baja hasta Puente la Reina (pasando por pueblos como Obanos…).
La subida fue bastante dura y en algunos momentos tuvimos que bajar de la bici, pero la bajada fue genial (la tengo grabada y prometo que algún año de estos la cuelgo en la página de Extras), muy técnica y con algún problema del tipo: Una piedra se come (literalmente) mi cadena y me deja “chungo” hasta llegar a la meta.

Nada más llegar a Itxaropena, arreglamos los desperfectos de las bicis y nos damos EL Bañito en la piscina (agua fresquita y sol deslumbrante…). Cuando nos cansamos de la piscina comimos, hicimos una tertulia muy maja a la sombrita de los árboles, y nos cambiamos para continuar con la vuelta a Pamplona.

La vuelta la hicimos por carretera pasando por la base del Perdón, por Astraín y Zizur Mayor.  Unos 50Km que hicieron la función doble de despejar la mente y agasajar al cuerpo…

 La siguiente salida importante la hicimos D.Chema y yo por el valle de Aranguren, la verdad es que es un recorrido muy bueno para hacer kilómetros y estirar las piernas, pero en nuestro caso la cosa fue más complicada, y pudo ser mucho peor si no llega a ser por D.Chema, dedicado a Usía:

La cadena convaleciente de la excursión a Itxaropena no aguantó lo que yo había imaginado y, pese a mis cuidados (tanto intensivos como paliativos) no consiguió aguantar toda la etapa y en mitad de un repecho…estalló. Intenté hacer un apaño con retales de otra cadena (las herramientas que llevo a cada etapa pesan lo mismo que mi bici), pero no conseguí hacer gran cosa y, si no llega a ser por D.Chema, ahora mismo seguiría andando por las carreteras Navarras (muy bien asfaltadas, pero sin aire acondicionado, de momento.); él mismo se inmoló y me fue empujando hasta llegar a casa. Un heroe.
Ahora bien, eso demuestra que ya está preparado para hacer esas salidas monstruosas de 90Km que hacemos Pablo y yo, así que la próxima vez ya no tiene excusa… 

 Un saludo

y disfrutad del verano.

 A falta de pan…

(cada uno que ponga lo que sigue)   

 La salida del domingo pasado dependió completamente de Pablo, ya que si no llega a ser por él, no hubiéramos salido… Así pues, dedicado a el este artículo que resume (si no completamente, lo más importante) la escapada de esa mañana. Maestro, va por usted.

Quedamos a las 10:45 a.m. en la gasolinera de Pío XII, compramos unos dulces para el aperitivo de media mañana y nos lanzamos a la aventura. Objetivo bien conocido: Monte San Cristóbal (Ezcaba).

En esta ocasión nos acompañaban tres amigos de Pablo: Hector,  Francisco y Tomeu (alias Bartolomé); estos dos últimos cosecha de torre (2010-2011) , el primero, gran reserva (2008). Todos ellos demostraron estar a la altura de las circunstancias y llegaron a meta con un buen parcial (unos 40 mins desde la base del monte). Una vez arriba disfrutamos de las vistas y del solecito que habíamos alquilado para ese día. También nos encontramos con miembros del Club KEA que habían programado su etapa para que pasara por el monte en el que nos encontrábamos, desde aquí un saludo a todos ellos. 

Una cosa muy curiosa (prometo que no es un pareado) que no me había pasado nunca y que paso en esta etapa fue un pinchazo en parado…tal cual, estábamos contemplando el paisaje y de repente, psssssssss…. una rueda pinchada…total, no pasó nada porque llevábamos cámaras de repuesto, pero sin duda fue raro el pinchar sin hacer nada… (caso para el estudio de las ruedas de la bici en situación estática).

Terminada la parada y el arreglo comenzó lo bueno, el objetivo principal, donde se corta el bacalao… La bajada. Como siempre, no defraudó y pudimos disfrutar de los senderos más brutales de todo Pamplona y del cortafuegos (ver entrada primera de la sección del club de btt) por el que nos despeñamos los ciclistas de montaña. Todo ello lo tengo grabado y prometo subirlo cuando la vida (y youtube) me dejen. 

La llegada a Pamplona fue tranquila con intervalos cortos de piques por llegar primero, estado de la mar: marejadilla.

Un saludo a todos y que disfrutéis de la Semana Santa. 

Fdo.: Yo

Lo que se empieza, se termina:

El Domingo pasado retomamos la costumbre y salimos al Perdón por la “famosa” ruta que nos mostraron Rafa y Quique Zapata. La vez anterior no pudimos terminar por culpa del barro, pero esta vez nos aseguramos de que no hubiera llovido los días anteriores y pudimos subir sin más problemas que los puestos por la naturaleza.

En ésta ocasión se animó Pablo, que en el último momento decidió que era mejor para su salud mental el venirse con nosotros que seguir encerrado (un fin de semana más) en la sala de estudio.

La verdad es que la subida sin barro es mucho más emocionante, y gracias a la pericia de los Bros. pudimos llegar al alto del Camino de Santiago a eso de las 12:45 sin más demora que la impuesta por el guión (salimos de Velate a las 11:00 y esperamos 15 mins en Cizur Mayor).

La subida al Perdón desde el alto del Camino fue a muy buen ritmo y cada uno por su cuenta, pero cometimos el error de no sincronizar relojes y no aclarar el punto de llegada para la espera. De esa forma unos llegaron al repetidor, otros pensaron que la llegada era el punto más alto, y a causa del malentendido la bajada la hicimos por parejas. Unos bajaron por Astráin y otros la hicimos por el Camino de Santiago pasando por Zariquiegui (un pueblo pequeño que tiene una fuente muy conocida y apreciada por caminantes y peregrinos).

Hasta ahí la etapa dado que al llegar a Cizur Menor paramos en un restaurante a degustar un “menú del peregrino” que nos hizo olvidar el esfuerzo de la etapa.

Para próximas etapas pienso probar el soporte de la agenda para grabar en vídeo la bajada y que podáis haceros una idea del lujo del que disfrutamos.

A Monreal y vuelta:

Pido perdón a todos de antemano por no haber hecho la crónica de la salida que hicimos el Domingo 13 de Febrero, pero la vida ha ido más deprisa de lo que tenía previsto y he estado muy apurado de tiempo la semana pasada, así pues, dicho lo cual y sin más dilación, procedo a describir cuan emocionante fue la susodicha etapa.

Salimos de velate a las 11: Rafa Zapata (su brother estaba agobiado por el trabajo y con síntomas de gripe), Javi Errasti y el-que-escribe. La intención inicial, como se viene repitiendo en las últimas escapadas, era distinta de lo que al final logramos. Queríamos subir la Higa de Monreal por la carretera y disfrutar de una bajada salvaje. Pero debido a causas ajenas a la organización y a la voluntad de los asistentes, tuvimos que contentarnos con una vuelta a Pamplona a rueda de ciclistas de carretera y a una media de 45km/hora, que para unas bicicletas de montaña, no está nada mal.

Pues bien, el exceso de confianza al elegir las rutas que seguimos nos llevó a un camino sin salida y tuvimos que atravesar un campo arado para retomar el sendero correcto. Más adelante tuvimos un pinchazo que, aunque fue reparado rápidamente, nos quitó un tiempo valioso.

Total, que llegamos a Monreal a la 1 p.m. y observando a nuestro rival desde cerca, hicimos la promesa de enfrentarnos a él en cuanto nos fuera posible… y nos dimos media vuelta.

Como ya he contado, el recorrido de vuelta lo hicimos a la velocidad del viento huracanado y en un “pis-pas” nos plantamos en Noain. Llegamos a Pamplona a eso de las 2 menos cuarto (o 1:45 p.m. para los quisquillosos) y disfrutamos de una ducha merecida y de un plato de comida esperándonos con impaciencia.

Hasta aquí el relato de los sucesos que deben ser de conocimiento público, ya que no todo se reduce a lo arriba escrito, porque las conversaciones geniales y el día que encargué (entre otras cosas) son indescriptibles e inenarrables, así pues, el que no sepa lo que se siente al compartir una mañana de Domingo con los amigos y disfrutar de una jornada de BTT “a saco”, no sabe lo que se pierde. “Para todo lo demás, Mastercard.”

Un saludo a todos y… “que cunda el pánico”.

P.D.: Las salidas en MTB hacen una parada de descanso y se retomarán a mediados de Marzo, debido a que los organizadores y parte de los asistentes tienen compromisos que cumplir con los estudios, la familia y el espíritu.

Al Perdón por una ruta alternativa:

El pasado Domingo hicimos una salida en MTB (Mountain Bike), esta vez batimos récord de participación con un total de 5 particpantes en la etapa.

La idea del recorrido fue obra de los Zapata Brothers, que nos condujeron por una ruta desconocida para un servidor y que, en ausencia de barro, puede ser una buena alternativa para las subidas al Perdón.


El problema fue ese, el barro; ninguno de nosotros esperaba que las consecuencias de las últimas lluvias perduraran en el terreno, es decir, que lo que se preveía como una etapa, se convirtió en un paseo por el lodo que, como bien muestran las fotos tomadas, nos dejó reventados y con barro hasta en el píloro…

La etapa comenzó con un ligero retraso (producido por un fallo en el sistema de navegación) pero que no condicionó en absoluto que la llegada se hiciera en el tiempo previsto (algo que nos preocupaba a los que habíamos quedado para comer). El clima de Pamplona acompañó puesto que, aunque teníamos una amenazadora nube encima de nosotros, no llovió nada y la temperatura fue la adecuada para montar en bici. A mitad de la subida final (que nos llevaría a la “cresta” del Perdón) hicimos una parada técnica y espiritual que nos permitió continuar adelante con renovadas fuerzas. Pero nada nos hizo pensar en lo que vendría a continuación, puesto que cuando quedaban escasos 100 metros para llegar al objetivo, nos tuvimos que dar la vuelta ante la imensa cantidad de barro que se nos acumulaba en las ruedas inutilizandolas; aunque intentamos buscar una forma alternativa de llegar, la idea de llevar la bici sobre los hombros no sirvió mas que para mancharnos las zapatillas más de lo que estaban.

A pesar de todo, la excursión fue un éxito, ya que conseguimos salir un día más y D.Chema ya tiene forma y fondo suficientes para seguirnos al fin del mundo (como demostró en esta salida).

Quiero hacer una pequeña mención al cambio trasero de la bici de Rafa, que nos ha abandonado para simpre a causa de una indigestión de lodo y fango superior a sus fuerzas;  Rafa, desde aquí hago un llamamiento a tu bici para que no decaiga y nos acompañe en más ocasiones tras superar semejante pérdida.

Un saludo,

Andrés G.

Barro, desniveles, piedras y buena comida.

Como ya pronosticamos en las entradas de la web: Hemos vuelto.

A la vuelta de las Navidades , como no estábamos en forma, decidimos hacer una etapa que no nos dejara “pal arrastre”. Así pues y después de muchas ideas del posible destino de nuestra escapada, decidimos que el cresteo por el Valle de Aranguren era la opción más adecuada.

Salimos a la 1:30 (había que hacer trabajitos de bolonia y estudiar un poco) y nos dirigimos hacia allá. En esta ocasión nos acompañaba Javi, que espero que se sume al Club de forma permanente.

Hasta que se llega al valle hay que hacer un rato de carretera que se pasa muy ameno entre comentarios a cerca de las notas, de los profesores, de bolonia, de la familia, las vacaciones, … Pues bien, comenzamos la “subidita” (Una pared de unos 3 Km) y una vez llegados al primer collado pudimos admirar el magnífico paisaje de los Pirineos nevados, las praderas de un verde desbordante (después de las lluvias y las nieves) y un comienzo de puesta de sol que conmueve a las piedras.

En el último de los collados del cresteo decidimos que había llegado el momento de llenar el buche. Nos tumbamos en el suelo y engullimos los bocatas, chocolates, barritas, batidos… (No todo iba a ser sangre sudor y lágrimas).

Tras la comidita comenzamos el descenso que, como en pocas ocasiones, fue una bajada tan empinada como el repecho que tuvimos que subir al inicio. Tras el descenso hicimos el camino de vuelta por los senderos que llevan a Pamplona (que no a Belén). Llegamos a casa con tanto barro, que pude hacer una reconstrucción a escala del Valle de Aranguren en la bañera de mi casa después de la ducha…

Conclusión, una etapa para desoxidar (unos 40 Km.) y un nuevo adicto al utensilio de dos ruedas que sirve para salir de Pamplona en los momentos de ocio y pasarlo de miedo con los amigos…también llamado bicicleta.

Más fotos de la etapa:
(Hacer click en las fotos para ampliar)

Parón de invierno:

Comenzaremos de nuevo las salidas en bici a partir del segundo fin de semana de Enero, dado que con los exámenes y el mal tiempo es imposible salir….

Os deseamos unas Felices Navidades y que el año que viene sea mejor que el pasado.

SÁBADO 6 DE NOVIEMBRE DE 2010 (Perfil de la etapa)


Cabezón de Etxauri:

Viernes por la tarde, llamada de Pablo:

- “Oyee….quee….parece que mañana va a llover, no salimos, ¿te importa?

-Hombre… importar…pues sí, pero si no te motiva, pos que se le va a hacer…wenga,un saludico, ya nos veremos.”

Una hora más tarde:

-“Oyee cheee… que me ha convencido uno y al final salimos, pero tiene que ser por carretera, ¿te importa?

-A mí, plin, siempre y cuando salgamos no hay problema.

-Ok, quedamos a las 10:15 en tower, ¿vale? (…)”

Total que amanece el sábado con una niebla que para saber que a 20 metros había otra persona se necesitaba la fe más que la vista.

Preparamos todo, y nos dirigimos al Cabezón de Etxauri por Cizur Mayor. Todo carretera, el tráfico ligero tirando a nulo; total que llegamos a Etxauri y como había una niebla espesa a más no poder, le preguntamos a un cazador que había salido de un todoterreno (un Jeep Grand Cherokee muy chulo, de un color arena mojada,…) que dónde se encontraba el monte al que íbamos. El citado cazador nos miró con cara de incredulidad y nos señaló a la espesura de la niebla: “Pos por allí…la segunda calle a la derecha y seguir la carretera.” Era obvio que él “veía” lo que nosotros no habíamos visto nunca, porque supongo que sin esa niebla el monte se vería bien claro desde el pueblo.

Pues bien, hicimos caso al cazador y llegamos al principio de la subida. En nuestras salidas existen algunos postulados, cosas que se hacen sin necesidad de demostrar el porqué, uno de esos es: Cuando llega el puerto, si estás “sobrao” vas marcando el ritmo del compañero, que inmediatamente se “pega” a tu rueda. Ahora bien, si no hay seguridad de llegar vivo a la cima, cada uno se marca su ritmo y el primero que llegue espera al otro.

Total que comenzamos a subir y lo hicimos a una velocidad muy buena, tanto, que al poco de iniciar la subida nos encontramos por encima de las nubes con el sol dándonos en la cara y comenzando a calentar por primera vez desde que empezó la mañana.

Cuando hicimos cima (vale, que el cabezón solo tiene 900 metros, ¿y qué?) nos paramos en un mirador a contemplar el paisaje. Espectacular; como se puede ver en las fotos, parecía que estábamos en una isla al lado del mar y que: El Perdón, La sierra de Aláiz, La Higa de Montreal, El San Cristóbal y demás montes de los alrededores de Pamplona, eran islas en el horizonte. Todo ello bañado por un sol radiante que nos hacía pensar el las islas del Pacífico.

En fin, vuelta a la realidad, mientras bajábamos a la velocidad del rayo (si es que los rayos van a 60 por hora…), nos sucedió una cosa que luego comentamos: al pasar de la zona de sol a la niebla, nos dio la sensación de entrar en la bañera con agua helada. De repente las gafas se llenaron de gotas de agua y por el cuerpo se notaba como la humedad entraba hasta lo más profundo, dejando allí el frío producido por el viento. Pues poco más que añadir, la vuelta fue por los mismos sitios que la ida y al llegar a torre echamos un ligero sprint que acabó con lo que nos quedaba de fuerzas.

Total, una salida de 40 Km más en el palmarés y un monte menos que desconocemos.

SÁBADO 30 DE OCTUBRE DE 2010 (Perfil de la etapa)

La verdad es que nuestro objetivo no era una excursión de día entero, lo único que buscábamos era descubrir una ruta nueva por el valle de Aláiz; lo que ocurrió no se puede expresar con palabras, hay que vivirlo para saber lo que es…

Bien, el día amaneció algo nublado (nada raro tratándose de Pamplona) y con amenaza de lluvia. Como no se había apuntado nadie a la excursión, los promotores de las escapadas decidimos ir a buscar nuevas rutas. Como a Pablo le interesaba saber si era posible subir un monte que está a la izquierda del Perdón (en ese momento no sabíamos que se llamaba Sierra de Aláiz), nos dirigimos hacia allí sin importarnos si llovía o si nos tendríamos que dar la vuelta porque no había caminos…

Dio la casualidad que, pasado Noáin nos encontramos con otro ciclista que, a juzgar por la edad y el acento, sabía bastante de la geografía de la zona. Pues bien, nos dijo que podríamos subir a Aláiz (nos dijo que así se llamaba el monte) por un pueblo que se llama Unzué. Así pues, nos dirigimos hacia allí dispuestos a lo que hiciera falta con tal de disfrutar “a saco” de una excursión en bici después de un mes en barbecho sin haber cogido la bici más que para ir a la universidad.

El rato que tardamos en llegar a Campanas (pueblo clave para llegar a Unzué) se pasó volando y no nos dimos apenas cuenta de que estábamos dejando a nuestro tan frecuente rival (El Perdón) a mano derecha y nos dirigíamos más allá de lo que habíamos llegado nunca. La parte del trayecto que discurre entre Campanas y Unzué la hicimos por la nacional, así que fue un poco desagradable cuando pasaban los camiones cerca de nosotros sin respetar la distancia. Una vez llegados a Unzué, después de haber subido el kilómetro de cuesta que separa al pueblo de la carretera nacional, paramos a beber agua en la fuente del pueblo. Aprovechamos para preguntar a la gente del lugar si sabían alguna ruta que nos pudiera permitir atravesar el valle hasta llegar a Montreal (cerca de la Higa que recibe su nombre del pueblo que tiene a los pies). Tras haber llenado las jorobas proseguimos con la marcha y llegamos a otro pueblo llamado Echagüe, yo pienso que fue en este pueblo donde nos dijeron mal la ruta que teníamos que seguir. Subimos por un camino que nos llevó a los famosos molinos, yo prometo que nunca he visto tanto molino seguido, uno tras otro sin descanso. Aunque no los contamos, pero a mi me dio la sensación de que había más de mil… En fin, tras tres horas de travesía nos decidimos a comer un poco, puesto que el viento, el frío y la llovizna que se estaba convirtiendo en nieve nos habían dejado al cero. Con la esperanza de llegar a un pueblo y poder comer bien allí, sólo comimos unas barritas de cereales y continuamos el descenso. Cual fue nuestra sorpresa cuando llegamos a Iracheta, un pueblo que está al otro lado del valle al que queríamos llegar. Bien, ahí comenzó nuestro purgatorio, la situación no era la mejor para equivocarse: frío, viento y 30 Km a las espaldas nos hacían pensar en un autobús, un tren o algo que nos llevara de vuelta a Pamplona. Pero no, cuando llegamos a Garínoain (pueblo de al lado de Barásoain) nos dimos cuenta de dónde estábamos y de lo que eso suponía: con cerca de 60 Km ya recorridos, teníamos que recorrer otros 30 como poco para llegar a Pamplona. Vistas las opciones, decidimos comer el resto de las raciones y (from lost to the river) llegar como fuera a Pamplona. El trayecto de vuelta fue por la carretera que tanto nos gustaba: la nacional.

Así que de nuevo, esta vez en sentido contrario, pasamos por Campanas, Noaín (con una parada técnica en una estación de servicio a tomar una caña y una coca-cola), Esquiroz, y llegada al Campus de la Universidad de Navarra a las 7 de la tarde tras haber salido de casa a las 10:30.

Supongo que no está mal el salir de casa pensando en hacer unos 30Km y llegar sabiendo que has hecho 92, pero prometo que en futuras salidas ficharemos mejor la ruta antes de realizarla, más que nada para que la gente no desespere cuando vea que estamos llegando a Tafalla en lugar de a Pamplona.

Por cierto, al amanecer esta mañana he descubierto que la rueda trasera de mi bici tenía un pincho que bien podría usarse para clavar este artículo en el corcho de Velate.

Y aquí una foto chula que he hecho por la mañana:

Salida al monte San Cristóbal (Sábado 5 de junio):


Excursioncita del Sábado… un calor que fundía las piedras ( 37ºC) a las 2:30p.m.
Subida al monte San Cristóbal por carretera, menos mal que llevábamos agua en abundancia, porque el calor era insoportable. Todo ello tuvo su recompensa al llegar a la cima, donde nos esperaba un paisaje y unas vistas de Pamplona que bien merecían la pena el sudor del camino.
El monte San Cristóbal es conocido por tener el mayor fuerte español en su cima, además dicho fuerte está enterrado (como podéis ver en las fotos…) y sólo es visible cuando estás a unos pocos metros o desde el aire.
Tras la comida comenzamos la bajada, esta vez por un camino monte a través. La verdad es que no se puede llamar camino a un conjunto de piedras, terraplenes, troncos caídos y arena… para que os hagáis una idea. Dicho camino desemboca en un cortafuegos que los ciclistas de montaña usamos a modo de trialera; necesita mucha técnica para poder bajar porque está lleno de surcos que provoca el agua cuando llueve, baches y polvo. El cortafuegos termina cerca de unas sendas para bicis que, sin apenas esfuerzo, te llevan de vuelta de nuevo a Pamplona. En total unos 35 Km.

11 respuestas

28 03 2012
3 03 2012
Asier

Enhorabuena por el blog, ha sido un gusto leerlo. Yo que pensaba que mi amigo y yo eramos los únicos “locos” que hacíamos este tipo de rutas por aquí y ya veo que hay más gente, me alegro. Os propongo unas rutas muy divertidas y duras (cerca de 100km): salida desde Pamplona con subida al Adi (1456m) por el puerto de Urkiaga o al Saioa (1418m) por Artesiaga. También está muy bien la subida al Lakarri (1043m) que es más suave y menos km pero muy entretenida.

Un saludo!

4 03 2012
legadobtt

Sería genial, pero entre los que vamos normalmente hay muchos que no soportarían 100 Kms (yo creo que incluso los veteranos llegaríamos fundidos). De todas formas esas etapas molan y, desde más cerca, pueden ser muy chulas para próximas salidas…

Gracias por la felicitación y… ¡A disfrutar de la BTT, que para eso está!

Otro.

27 11 2011
28 04 2011
Andrés G.

Si…muy frugal… luego costaba subirse a la bici… pero muy a gusto. Lo más importante era la compañía y las circunstancias.

Un saludo

26 04 2011
Juan Fernández Mazo

Me hubiera gustado saber cuál fue el menú del peregrino de Cizur menor.
Supongo que fue frugal.
Well done¡¡¡¡

18 04 2011
MTB Domingo « Club Universitario Velate

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16 11 2010
ese ahi va

frikysss!!!

21 11 2010
Andrés G.

A cada uno lo suyo…

1 11 2010
Efrén

Toda una crónica, sí, señor. Como sugerencia, yo al final la firmaría. En todo caso, se ve madera de narrador a este ciclista de pro.

2 11 2010
Andrés G.

Sí, de momento sólo es madera…. en bruto… jajajaaaa

Fdo: Yo mismo.

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