Cine-fórum: “Midnight in Paris”

El pasado sábado 22 vimos en el cine-fórum de Velate Midnight in Paris, la última película dirigida por Woody Allen. Nos reunimos Jesús, Humberto, Jorge, Rodrigo, Santiago, Cristóbal y Pablo. Frente al cine más serio de Allen, esta es una comedia romántica llena de magia, donde el autor nos pasea por su nueva ciudad predilecta: París. En esta película, Owen Wilson interpreta un papel que bien podría entenderse como el alter ego de Allen: un hombre idealista y desesperado al mismo tiempo, soñador, romántico, extravagante…  Gil (personaje encarnado por Wilson) busca en París el rastro perdido de una época que él siempre consideró mágica: los años 20. Una noche, perdido por las calles de París, verá realizado su sueño, descubriendo un mundo realmente mágico, poblado por personajes emblemáticos que todos recordamos (Scott Fitzgerald, Hemingway, Dalí, Picasso, Buñuel, T.S. Eliott, Cole Porter…). Están aquí presentes los temas eternos de la filmografía del cineasta: la felicidad inalcanzable (en esta línea tiene gran parecido a La rosa púrpura del cairo), el miedo a la muerte, el amor… Midnight in Paris es una muestra del mejor cine de Woody Allen.

Club Literario: Irène Némirovsky y los felices años 20

El Club Literario sigue su imparable marcha a pesar de los avatares del semestre. El pasado viernes 21, Cristóbal, Gabriel, Santiago y Pablo nos reunimos en la cervecería “The Quiet Moment” para tomar, como es costumbre, unas pintas de cerveza irlandesa y debatir sobre el libro El Baile, de la escritora ucraniana Irène Nemirovsky.

El Baile es una de las primeras obritas de esta sugerente autora. Con el opulento París de los años 20 como telón de fondo, el libro nos narra la historia de los Kampf, una familia de nuevos ricos que acaba de instalarse en la capital y decide organizar un baile para darse a conocer en la alta sociedad parisina. La protagonista del relato es Antoinette –alter ego de la propia Nemirovsky-, una chica de catorce años que se revela contra sus padres intentando arruinar sus sueños. En esta obra, breve pero intensa, la autora trata de refilón muchos temas de interés: el paso de la infancia a la adolescencia, el deseo por perder la inocencia en una sociedad -los años 20 europeos- decadente, el frustrado intento de encontrar la felcidad en la fama o la riqueza… El Baile es una obra que refleja de modo conciso el espíritu de una época ilusa, los años inmediatamente precedentes al crack del 29 y a la convulsa Europa de los años 30.

La próxima reunión será el jueves 3 de noviembre. Comentaremos una novela breve del autor mejicano José Emilio Pacheco, titulado LAS BATALLAS EN EL DESIERTO.

Cine-fórum: “La delgada línea roja”

El sábado, 8 de octubre, tuvimos una sesión más del cine-fórum, siempre acompañanada por una buena dosis de palomitas. Esta vez vimos La delgada línea roja, película de Terrence Malick, director de El árbol de la vida, ahora en cartelera. Estuvimos Rodrigo, Fernando, Javier, Jorge, Jesús, Crístobal, Iker y Pablo.

Terrence Malick es sin duda un director atípico, un cineasta con leyenda. En los veinte años que ha dedicado de su vida al cine, sólo ha realizado cinco películas, entre las que incluímos La delgada línea roja y El árbol de la vida. Nos encontramos, claro está, ante un Salinger de la cámara, un director que nunca se deja ver en público y del que sólo se tiene una fotografía. Para leyenda es, desde luego…

Pero esto no es todo. El suyo es un cine “de autor”, donde reconocemos unos temas y unas constantes que se repiten, de un modo u otro, en toda su filmografía. El sentido de la vida, la búsqueda de la trascendencia –de Dios, a fin de cuentas, aunque en ocasiones sea más panteísmo que otra cosa-, la naturaleza caída del ser humano. Algunos críticos han comentado que, si pudiera resumirse el cine de Malick en algo concreto, ese algo sería el plano contrapicado. Un contrapicado de un bosque, o de un campo, donde la luz del sol se filtra a través de las hojas. Un plano que nos invita a mirar a lo alto, a la trascendencia, a Dios.

La delgada línea roja recoge muchos de estos temas. La historia transcurre durante la ofensiva del ejército americano a la isla de Guadalcanal en 1942, plena Segunda Guerra Mundial. En este marco se encuadran las historias de varios soldados que, como todos los demás, libran también su propia guerra interior. El sargento Welsh (Sean Penn), un hombre descreído y melancólico; el soldado Witt (Jim Caviezel), un joven soñador, que espera más allá de todo el horror que pasa por sus ojos, que confía en ese resquicio de bondad que queda en todo hombre; el soldado Bell (Ben Chaplin), cuyo único motivo para seguir viviendo es el amor por su mujer… Por encima de las historias personales, Malick plantea un tema de fondo: ¿Cómo es posible tanto mal en medio de una naturaleza tan sumamente bella?, ¿cómo se concibe el horror en el paraíso? Es el misterio del mal y, también, del mal como fruto de la libertad del hombre. Es como si dentro de cada ser humano libraran una batalla abierta el bien contra el mal. Y como si el territorio del mal estuviera delimitado por una “delgada línea roja”, tan imperceptible y sutil que sólo la percibimos una vez la hemos cruzado.

A fin de plasmar todas estas ideas, Terrence Malick, perfeccionista hasta la médula, nos regala con una fotografía espectacular –a cargo de John Toll– y una partitura de gran belleza musical compuesta por Hans Zimmer. La combinación de escenas de batalla con insertos de animales exóticos, de árboles, de recuerdos del hogar, crea un contraste muy sugerente que nos lleva a plantearnos las cuestiones antes mencionadas. Al final, el director deja abierta la puerta a la trascendencia, a la esperanza. “Yo he visto otro mundo”, afirma Witt. Un mundo de paz, de luz, un mundo de gracia. Ese mundo que Malick busca captar con su cine.

Club Literario: Stefan Zweig y la Europa del ayer

El pasado viernes día 7 de octubre el Club Literario de Velate celebró su segundo encuentro en la Cervecería Internacional. Allí estuvimos Pep, Pablo y Crístobal.

Esta vez pudimos saborear la cerveza especial que se sirve en el local esta semana con motivo del Oktoberfest. Tal y como se había anunciado, el libro para comentar fue Novela de ajedrez, del escritor austríaco Stefan Zweig.

Durante el debate, entre trago de cerveza y bocado de bravas, fuimos sacando punta a nuestra lectura y salieron ideas interesantes. Zweig, al igual que Joseph Roth –autor del que hablamos en la sesión anterior-, es un escritor con una conciencia europea muy marcada. Ambos eran ciudadanos de una patria ya inexistente –el Imperio Austro-Húngaro-, vestigios de una época que irradió sus últimos destellos en los felices años veinte para luego extinguirse. Al no tener un país en el que habitar, tomaron el viejo continente como patria. Este es sin duda uno de los temas que subyacen en Novela de ajedrez: el choque entre dos mundos antagónicos. El mundo de la aristocracia, del ayer –representado por el señor B.-, frente al mundo de los oportunistas, de la masa sin cultura –que propició, entre otras cosas, el ascenso de Hitler al poder- pero con suerte –representado por Czentovic, el campeón de ajedrez-. También otros temas como la soledad, la locura de los totalitarismos, etc. se dan cita en esta breve pero intensa obra.

Zweig es un mago de la pluma. El lector se convierte en un pasajero más del trasatlántico y es testigo de la arrogancia Czentovic, las partidas de ajedrez a bordo o la escalofriante historia del señor B. Las descripciones, la psicología de los personajes, tan  bien trazada… son piezas de imprescindibles de una “partida de ajedrez” que Zweig resuelve con la maestría que le caracteriza.

La próxima sesión será el viernes 21 de octubre a las 20:00 en el mismo lugar (Cervecería Internacional). Esta vez comentaremos EL BAILE, de Irène Némirovsky.

Club de Debate: Entre el Estado y la Universidad

El pasado viernes 30 de septiembre tuvimos la segunda sesión del Club de Debate. En esta ocasión contamos con la presencia de D. Alejandro Llano, filósofo recientemente galardonado con la medalla de oro de la Universidad de Navarra. La conversación versó sobre la relación del Estado con las religiones así como del ideal de Universidad, que, según este filósofo, se ha perdido con el plan Bolonia. Por ello, el profesor Llano aboga por crear nuevas instituciones como los colegios superiores. Acerca de Dialectica de la secularización, el libro de Jürgen Habermas y Joseph Ratzinger sobre el que iba el debate, afirmó que la ilustración y el marxismo no se hubieran dado sin el cristianismo y que el laicismo al secularizar Europa se ha quedado sin ideas porque ha perdido su razón de ser: ir en contra del cristianismo. Entre los asistentes al acto, organizado por Fernando, profesor de Derecho Constitucional, algunos del Colegio Mayor Belagua así como un amplio grupo de representantes de diferentes carreras. El próximo debate será el viernes 14 de octubre sobre el final de ETA y los límites de la política. ¿Se han de acercar los presos al País Vasco? ¿Se ha de hacer borrón y cuenta nueva? ¿Es una guerra o son actos terroristas? Éstas y otras preguntas en la siguiente sesión…

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