Belabarce, paraíso intelectual

El pasado viernes, 4 de noviembre, salimos por la tarde rumbo a Belabarce, un refugio de montaña en pleno pirineo navarro. Muchos de los que íbamos ya habíamos estado en septiembre, durante la convivencia de inicio de curso. Aunque contábamos con nuevos fichajes: Gabriel, William, Efrén…  Y es que Berlabarce nunca defrauda. Es un lugar al que siempre se quiere volver.

El viernes por la noche cenamos -especial mención merecen los chefs revelación de la temporada: Iñaki A. e Iñaki P.- y más tarde tuvimos un rato de tertulia antes de irnos a la cama. El sábado fue un día muy completo. Ángel, Alberto, Andrés, Javier y algunos más aprovecharon la mañana para hacer una excursión de montaña: subir el Txamantxoia. Otros tantos, con Richard a la cabeza, decidieron dedicar unas horas al estudio. Un poco antes de comer llegaron Efrén, Oier, Don Chema y William. Tuvimos Misa y luego una estupenda comida. En la tertulia contamos anécdotas divertidas de la Universidad. La tarde fue más tranquila. Casi todos estuvimos estudiando hasta las 8, hora en la que tuvimos una meditación y Bendición con el Santísimo. Después de la cena, al más puro estilo mexicano, Pablo organizó un cine-fórum sobre la película Tomates verdes fritos, un clásico de los años 90.

La lluviosa mañana del domingo la pasamos estudiando casi todos, aunque hubo algunos valientes como Javi y Ángel que se atrevieron a dar un paseo por el valle. Otros fueron a Isaba a ver el partido Madrid-Osasuna en un plan liderado por Iñaki P., promotor del Palco Liga BBVA de Velate. Antes de comer, muchos nos sentamos en la sala de estar para leer alguna novelilla al calor de la chimenea. Después de la comida del domingo y ovacionar a los maestros cocineros, salimos de vuelta para Pamplona, con las  ganas de volver a Belabarce cuanto antes.