Semana Santa en Jaén y alrededores

En ocasiones, cuatro días pueden no parecer muchos. Al final, todo depende de lo que hagas con sus 96 horas…Imagen

Esta Semana Santa, entre otros planes que organizó el Club Universitario Velate, se encontraba uno muy especial en el que la idea era disfrutar de unos días de descanso y convivencia en tierras andaluzas. La casa de la familia de Don Chema, en Jaén, nos acogió durante nuestra estancia allí y nos sirvió de centro de operaciones de los distintos planes que realizaríamos los siguientes días. Desde este pequeño oasis a las afueras de la ciudad pudimos realizar los distintos desplazamientos planeados. En primer lugar a fuimos a Málaga, donde el pescado frito y la brisa mediterránea nos acompañaron a lo largo del viernes santo. ImagenPor supuesto, también asistimos a los oficios en la catedral y pudimos ver algunos de los impresionantes Tronos (así se llaman los “pasos de Semana Santa” de esta ciudad), levantados al unísono por cientos de hombres que, como uno solo, llevaban a la Señora y a Jesús por las calles de la ciudad.

Como una visita obligada, el sábado nos dirigimos a Córdoba, ciudad que en su día fue capital de Hispania y Califato durante parte de la época musulmana. La visita a la Mezquita-catedral nos dejó con ganas de pasar allí el resto del día, pero era necesario continuar. Aún nos faltaba por Imagenrecorrer toda la judería. La ciudad tiene demasiados rincones como para destaparlos todos el mismo día. Al final resultó un día de visitas sin fin a multitud de rincones atrapados en el tiempo. Sin lugar a dudas, volveremos de nuevo a la que es, según muchos de los asistentes a la convivencia, la ciudad más bonita de Andalucía. Desde luego, motivos no les faltan para afirmarlo…

Para ir concluyendo, algunos apuntes sobre Jaén, que fue la ciudad en la que pasamos la mayor parte del tiempo. La ciudad que vio nacer a ilustres figuras, como Santi Martínez o D. Chema Pardo, guardaba también múltiples sorpresas para los visitantes del Norte (¡además del buen tiempo!). Pudimos realizar durante los dos días en Jaén todo tipo de actividades, desde ver algunas de las procesiones más bonitas de la ciudad, hasta poner a prueba nuestra habilidad con la escopeta, con una mañana de tiro al plato.Imagen También pudimos disfrutar de buenas terrazas, deliciosas comidas y de las vistas de Jaén desde el mirador de la Cruz.

En definitiva, cuatro días de descanso repletos de buenos planes y mejor compañía que convirtieron “sólo” cuatro días en “cuatro” grandes jornadas. Sin lugar a dudas, el empujón que nos hacía falta para afrontar con fuerza los los exámenes y acabar con buen pie este curso.