De excursión otoñal

El fin de semana pasado, fuimos a Errazkin al Tuturre, con Efrén, Enrique y Juan Pablo. El ascenso tuvo lugar entre los tonos ocres y rojizos del otoño, por sobre la roca blanquecina, a través de senderos de barro ocultos tras montones de hojas secas, cruzando los prados alfombrados de abundante hierba y con olor a caca de oveja.
Al ir encumbrando el pico, el viento, que llevaba rugiendo entre las hayas desde el inicio de la travesía, arremetió con cada vez más violencia. La ruta pasaba del agradable calor del sol otoñal al gélido aliento de las altas cumbres. Tras coronar la montaña, el descenso se hizo menos duro, era hora de comer y emprendimo el camino de vuelta.
Curiosamente había una placa con fecha del domingo. Un tanto surrealista, pero igual la pusieron antes de llegar nosotros.

Sin duda  una salida que nos hizo olvidar que los exámenes se acercan.

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